Desde hace años que luchamos para que el ser mujer no sea sinónimo de peligro, que caminar solas por las calles de la comuna no sea un riesgo constante y que en nuestros trabajos no nos sintamos menoscabadas sólo por nuestro género, sino que seamos respetadas y valoradas en todas las áreas. Hoy, 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, fecha histórica que marca el comienzo de un movimiento femenino que anuncia fuerte y claro que nunca más nos quedaremos calladas ante las injusticias y comportamientos machistas que nos invisibilizan.

La violencia hacia nosotras, las mujeres, es real, sucede todos los días, en distintos hogares de nuestra comuna y denunciar no es un tema sencillo, es un trabajo que implica mucho dolor… Pero hoy siento esperanza porque no estamos solas, sino que estamos todas juntas para defendernos las unas a las otras como una gran hermandad femenina.

Que las tres hermanas Mirabal, de República Dominicana, que fallecieron por manifestarse en contra de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, nos impulsen a abrir los ojos a la realidad de cientos de mujeres vulneradas, para que hoy con esta nueva consciencia podamos estar a la altura de lo que ellas necesitan, brindándoles el apoyo y empoderamiento que requieren para salir del círculo de violencia.